DESIGN THINKING
DESIGN THINKING

¿Qué es Design Thinking?

¿Para qué sirve el Design Thinking?
Como hemos comentado, el Design Thinking puede
aplicarse prácticamente en cualquier sector, con o sin fines de lucro, público
o privado, digital o analógico, y en general sirve para:
- Resolver de problemas de forma creativa e innovadora
- Diseñar y desarrollar productos o servicios
- Rediseñar procesos de negocios
- Emprender y crear empresas (Startups)
- Crear un Plan B de vida
- Diseñar crear una presentación de negocios
- Diseñar cursos virtuales u online

La metodología de Design Thinking: paso a paso
Como toda metodología, Design Thinking tiene una
serie de fases o pasos que debes realizar para poder aplicarla con éxito. Los
pasos son:
Empatizar: La metodología de Design Thinking está
relacionada con el diseño centrado en las personas, de allí su importancia. Y
para ello es clave empatizar con esos clientes y/o usuarios potenciales. Es la
primera fase o paso de la metodología. Y para empatizar o conocer más las
necesidades de esos clientes/usuarios potenciales se sugiere el uso de técnicas
específicas, algunas de ellas son:
- Entrevistas en profundidad
- Qué, cómo, por qué, para qué y dónde.
- Etnografía
- Observación (encubierta o no)
- Grabación de video
- Moodboard (muro estilo Facebook)
- Focus Group
- Etc

Definir: Una vez de conocer las necesidades y/o
carencias de nuestro target, debemos pasar a definir el problema. Y es
realmente sencillo, el equipo debe centrarse en los hallazgos (insights), el
deseo o necesidad del target, y para ello, sencillamente debe definir el
problema o reto que tiene adelante. Luego el equipo debe validar este hallazgo
con el mercado para ver si está en lo correcto.
Idear. Es una etapa de creatividad, innovación y
realismo puro y duro. En donde a partir de la necesidad de tu público objetivo
(target), presentas ideas (no importa que sean inverosímiles) para optar a las
que encajen mejor con una solución viable. El reto es creativo. Neuronal. Poner
las mentes del equipo a funcionar. Se requiere de un espacio, ideas,
herramientas, materiales y todo tipo de utensilios que consideres.
Prototipar: A partir de la idea seleccionada,
comienza lo que se denomina “pensar con las manos”, en donde el objetivo de
esta fase es lograr una maqueta o prototipo lo más cercano a la realidad de la
solución deseada. De tal manera que podamos validar posteriormente, y quizás lo
más importante, que resuelva las necesidades iniciales de tu público objetivo.
Testear o probar: Por último, la fase de probar si el prototipo logrado encaja como solución.

Dónde y cómo aplicar Design Thinking
Hemos comentado que el Design Thinking es posible
aplicarlo prácticamente en cualquier sector o actividad. Algunos ejemplos y
casos de usos son:
Educación: Por ejemplo, para diseñar y desarrollar
cursos online/virtuales. También se ha utilizado para el diseño de mobiliario
de las aulas de clases, dando así nuevas funcionalidades para pizarras y
pupitres. Un claro ejemplo de ello: Steelcase
Banca: El mundo de las finanzas no escapara al
Design Thinking. Nuevos tipos de cuentas, tarjetas, Mobile Pay, etc. Un ejemplo
es Bank of América
Internet: Es famoso el caso de Airbnb, la cual a
los huéspedes quien alquilaban apartamentos, les exigió fotos de calidad, que
mostrarán una buena experiencia de la estancia.
- Empresas de seguro
- Sanidad
- Periódicos
- ONG
- Cadenas de supermercado
- Etc.

Por dónde comenzar
Siempre se comenta que es mejor empezar por lo
pequeño e ir ganando velocidad. Escoge alguna iniciativa, producto/servicio o
problema que sea fácil de abordar. En donde la solución tenga un impacto en
toda la institución y que sea visible para todo.
El capacitarse y/o formarse en la metodología Design Thinking es clave. De la mano de un consultor o formador con experiencia es un buen punto de partida.



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